Cookies esponjosas de chocolate blanco y nueces de macadamia

 

 

Cookies de chocolate blanco con nueces de macadamia

Cookies de chocolate blanco con nueces de macadamia que se derriten en la boca

Me apetece iniciar mi andadura en el blog con un capricho: esponjosas cookies de chocolate blanco y nueces de macadamia. Mi relación con esas cookies tiene su historia y es que me han estado obsesionando durante años. Las probé en dos ocasiones, una en Casablanca, mi ciudad natal, en una época en la que grabábamos nuestro disco amateur en un estudio profesional. Las comprábamos en subway si no me equivoco y tenían esa textura tan particular que hacía que se te derretía la galleta en la boca sin tener que morderla contrastando con el crujiente de las nueces de macadamia… mmm… Este primer encuentro marcó un antes y un después para mí y no os imagináis la decepción cuando cerró el sitio de mi cookies favoritas. Unos años más tarde, en un viaje a Londres con la universidad, paseando por Soho, encontré un pequeño quiosco que vendían cookies y cuál fue mi sorpresa cuando encontré ese sabor perdido y tan anhelado. No me quedé con la dirección pero fui capaz de volver al mismo sitio unos años más tarde. Pero hace unos meses, volví a Londres y ya no estaba. Ese sabor tan divino se había desvanecido de mi vida, quedándose relegado a los recuerdos inolvidables hasta que pensé : ¿por qué no probar a hacerlos en casa?

Me costó varios intentos y recetas para llegar al resultado del sabor de la receta que hoy quiero compartir con vosotros.
La receta que más se acerca es la del blog “The Novice Chef“, la preparé con algún ajuste y la probé y sí, este es el sabor que recordaba. Obviamente, a consumir con moderación… Ahí va la receta:

 

Cookies de chocolate blanco con nueces de macadamia

Para unas 20 cookies

Dificultad: fácil

Ingredientes:

-  150 gr de harina de repostería
-  1/2 cucharita de bicarbonato
-  1/4 cucharita de sal (la sal le da un punto muy interesante y realza el sabor del chocolate)
- 115 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar moreno
- 50 gr de azúcar blanco (la receta original ponía 75 gr de azúcar blanco pero decidí solo ponerle 50 gr, si no te gusta muy dulce, puedes incluso ponerle algo menos).
- 1 huevo grande
- 1 cucharita de extracto de vainilla
- 50 gr de virutas de chocolate blanco (si no encuentras, puedes comprar una tableta de chocolate blanco de postre y cortar el chocolate con cuchillo)
- 50 gr de nueces de macadamia

Y un ingrediente indispensable: la música.
Como os comenté en mi post introductorio, me encanta la música, y por supuesto, no falla nunca cuando estoy cocinando. A esta receta, le pega la canción “Try a little tenderness” de Otis Redding: Otis Redding – Try A Little Tenderness

Instrucciones:

- Precalentar el horno a 175ºC
- En un cuenco mediano, mezclar la harina, el bicarbonato y la sal con una varilla
- En otro cuenco, con una batidora eléctrica, mezclar los azúcares con la mantequilla hasta conseguir una textura homogénea. Luego, añadir el huevo y el extracto de vainilla.
- Añadir la mezcla de harina a la preparación por tandas y batir hasta conseguir una consistencia uniforme.
- Cortar las nueces de macadamia a cuchillo en trozos gruesos para que se noten en la cookie. Si has optado por la barra de chocolate blanco, córtala también en trozos gruesos.
- Añadir el chocolate y las nueces a la mezcla y remover a mano hasta que se mezclen bien con la preparación.

Ahora que tenemos la preparación lista, colocamos papel de horno sobre una bandeja (si tienes dos bandejas de horno mejor todavía, yo lo tuve que hacer en dos tandas). Con dos cucharas grandes, vas preparando unas esferas. Con una cuchara, divide en dos la esfera y colócala sobre la bandeja del horno y coloca la otra mitad por encima. Así es como tiene que quedar (la foto no es de esta receta). Por muy extraño que te parezca, haciéndolo así, no solo evitarás mancharte las manos sino que además, conseguirás unas cookies redondas y esponjosas como queremos. Cuando las colocas encima de la bandeja, asegúrate de separarlas los suficiente porque sino, se quedarían pegadas entre sí.

Pon la(s) bandeja(s) en el horno precalentado durante 12 minutos. No las dejes más aunque te parezcan que están crudas. Saca la bandeja y deja las cookies reposar encima de la bandeja y fuera del horno unos 10 minutos (se terminan de hacer). Luego, pásalas encima de una rejilla para que termine de enfriarse ya por completo.
Si no te gusta la textura esponjosa y las prefieres crujientes, sácalas del horno en cuanto estén doraditas. A mí particularmente, me parece que lo espectacular de esta receta es su textura.

Estas cookies aguantan una semana (si aguantáis vosotros) en un tupper cerrado y preferiblemente en una armario. Os recomiendo repartirlas para evitar el sentimiento de culpabilidad :-P

Espero que probéis a hacerlas y me contéis qué tal ha ido. Si tenéis alguna recomendación de otras recetas de este tipo, o si también os ha pasado que habéis perdido el rastro de unos sabores idealizados, contádmelo, igual juntos podemos recuperarlos!

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


5 − = two

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>